Resumen

El Instituto de Robótica para la Dependencia participó en el VII Congreso Nacional Dependencia y Sanidad, celebrado en febrero de 2026 en IFEMA Madrid. Durante el encuentro se debatió cómo la tecnología y la robótica pueden mejorar la atención sociosanitaria sin perder el enfoque en las personas. Jordi Cerezuela moderó una mesa sobre casos de éxito en tecnología aplicada a los cuidados, donde se compartieron experiencias reales del sector. El robot Temi mostró de forma práctica cómo la robótica asistencial ya se integra en entornos de cuidado. La participación del Instituto permitió además establecer nuevas relaciones y posibles colaboraciones con profesionales e instituciones del sector.

La participación del Instituto de Robótica para la Dependencia en el Congreso refuerza su compromiso con un modelo de cuidados centrado en las personas 

Del 16 al 18 de febrero de 2026, el Instituto de Robótica para la Dependencia participó en el VII Congreso Nacional Dependencia y Sanidad by Alimarket, celebrado en IFEMA Madrid, en el marco de HIP 2026. El encuentro reunió a profesionales del sector en torno a una pregunta tan directa como necesaria: ¿puede la tecnología humanizar aún más los cuidados? 

Lejos de plantear un debate teórico, el congreso abrió un espacio de reflexión práctica sobre cómo la digitalización, la robótica y otros avances tecnológicos pueden contribuir a profesionalizar la atención sociosanitaria sin perder de vista lo esencial: las personas. 

En este contexto, el patrón delegado del IRD, Jordi Cerezuela, moderó la mesa Tecnología sociosanitaria. Casos de éxitoen calidad de director de la Fundació Ave Maria. Un espacio de diálogo con referentes del sector y profesionales de distintos ámbitos en el que se compartieron experiencias reales sobre cómo la innovación ya está generando impacto tangible en los centros y en la vida de las personas en situación de dependencia. 

La visión compartida fue clara y ampliamente consensuada: la tecnología no sustituye el cuidado, lo potencia. Automatiza procesos, optimiza recursos y, sobre todo, libera tiempo profesional para dedicarlo a lo verdaderamente importante: una atención más personalizada, cercana y humana. En este sentido, la innovación solo cobra sentido cuando se traduce en bienestar medible para las personas. 

Durante la sesión, nuestro robot Temi acompañó la dinámica de las ponencias facilitando información y apoyando la interacción. Su presencia no fue simbólica, sino una demostración práctica de que la robótica asistencial ya forma parte del presente del modelo de cuidados y puede integrarse de forma natural en entornos reales.

Principios del IRD en acción 

Innovación centrada en la persona. La tecnología solo tiene sentido si responde a necesidades reales. Por eso, el IRD impulsa soluciones —desde algoritmos hasta robótica asistencial— orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas en situación de dependencia. La mesa de casos de éxito evidenció cómo estas herramientas ya están acercando esa promesa a la realidad cotidiana de residencias y centros de día. 
Profesionalización del cuidado. El congreso puso de relieve que la transformación del sector sociosanitario requiere inversiónnuevos modelos organizativos y una integración inteligente de la tecnología. En esta línea, el Instituto apuesta por la formación, el intercambio de conocimiento y la innovación aplicada como palancas para cuidar mejor y con mayor eficiencia. 
Alianzas sólidas. La participación en el encuentro ha permitido al Instituto de Robótica para la Dependencia generar nuevas conexiones y reforzar relaciones con profesionales e instituciones del sector sociosanitario. Un intercambio que abre la puerta a colaboraciones futuras y a proyectos de innovación aplicada, basados en el conocimiento compartido y en retos reales de los entornos de cuidado. 

Mirando hacia adelante

La experiencia en el Congreso Nacional Dependencia y Sanidad by Alimarket refuerza una idea clara: el cambio de modelo en los cuidados no es coyunturalrequiere compromiso y decisiones compartidasAvanzar hacia una atención de mayor calidad implica escuchar a usuarios y profesionales y, al mismo tiempo, integrar tecnología de forma rigurosa y útil en los procesos asistenciales.